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martes, 20 de julio de 2010

Esta paranoia es de trasgu

El Nostradamus de Libertad Digital

Mira que no pensaba colgar nada del Mundial, pero es que veo de cada cosa...
Este artículo fue escrito por un tal Pablo Molina, en el panfletillo Libertad Digital, justo después de la derrota de España ante Suiza. Los resaltados en negrita son míos:

CÓMO ESTÁ EL PATIO
De La Furia a La Roja: crónica de un declive
Por Pablo Molina


El destino de la Selección de fútbol en las grandes citas ha sido siempre la eliminación en cuartos. Después de unos comienzos dubitativos, el equipo sorteaba la primera fase, ganaba con solvencia el partido de octavos y caía derrotado en cuartos, de de forma heroica, eso sí: aún le debe de estar sangrando la nariz al bueno de Luis Enrique.
Esto era así hasta que, asombrosamente, ganamos la última Copa de Europa de Selecciones Estatales, victoria sorprendente no porque los chiquillos jueguen mal al fútbol, sino porque en otras ocasiones hemos tenido también un gran conjunto sin que por ello dejáramos de observar la tradición ancestral de no pasar de cuartos, que tantos amigos nos ha granjeado a lo largo y ancho del planeta.

Pero fue ganar la Eurocopa y las televisiones progresistas, es decir todas las estatales que habían comenzado a llamar "la Roja" a nuestra Selección Nacional, decidieron insistir en el invento; como si en vez de al equipo de fútbol que nos representa fuera de nuestras fronteras se estuvieran refiriendo a una militante del PCE en la clandestinidad antifranquista.

Con el apelativo de La Roja, es evidente que no podemos aspirar a romper la inveterada tradición de caer en cuartos. El rojerío jamás ha traído nada bueno, sino todo lo contrario; pero como la moda de "la Roja" se ha impuesto, mucho nos tememos que vamos a tener que soportar el gafe inherente a semejante adjetivo.

Ya hemos empezado a notar su influjo en el primer partido del Mundial, disputado contra la selección estatal de un país tan absurdo como Suiza, que a todos los efectos resulta casi tan prescindible e innecesario como Bélgica. ¿O a lo mejor no? La Confederación Helvética es un estado en el que predomina el secreto bancario y donde los ciudadanos tienen derecho a poseer armas de fuego, con lo que la derrota de una selección socialdemócrata como La Roja ante semejante adversario tiene un componente de agravio añadido que sin duda ha hecho mucha pupa en los medios progresistas, que son prácticamente todos.

Son los mismos medios que ya habían declarado a La Roja indiscutible campeona del mundo: sólo faltaba que el desarrollo del torneo completara la clasificación. Y como La Roja iba tan sobrada a cumplir el trámite de disputar unos partidejos antes de levantar la copa, la derrota ante Suiza ha dejado descolocada a la mayor parte de nuestra prensa deportiva. Pero no se preocupen: como La Roja pierda contra Chile u Honduras y nuestros jugadores vuelvan a casa sin satisfacer el requisito mínimo de llegar a cuartos –hazaña negativa que sólo ha conseguido Javier Clemente en las últimas citas mundialistas–, la nueva línea de negocio de los profesionales de la información deportiva será competir entre ellos a ver quién coloca el último clavo de la crucifixión que le van a preparar al bueno de Vicente del Bosque.

Desde que la Selección se ha convertido en La Roja, cada vez nos cuesta más trabajo colocar una bandera de España en la fachada durante la disputa de los partidos, porque tal vez lo oportuno sería sustituir nuestra enseña nacional por una hoz y un martillo, o, como mucho, por la bandera de la II República, régimen que tuvo mucho de rojo y por eso terminó como terminó.

Cuando la Selección era La Furia Española teníamos defensas como Goicoechea y delanteros como Poli Rincón, que comían carne cruda en los descansos y acojonaban al rival sólo con mirarlo a los ojos. Nuestros jugadores ahora toman yogures desnatados y necesitan un tiempo adicional para quitarse los pendientes y darse crema hidratante antes de salir al campo. ¿Roja? Si acaso socialdemócrata, y muy, muy metrosexual.

¿A que no llegamos a cuartos? Justo lo que le faltaba a Zapatero


Libertad Digital

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¡Ja,jajajajajajajajaja! ¡Menudo lumbreras! ¡Y encima esta gente va de patriota por la vida! ¡Pero si estaba deseando que nos eliminaran!

Respecto a la historia del nombre de la Roja, la cosa es muy simple y no da para más de unas cuantas líneas. La idea de llamar "La Roja" a la selección no es de ningún destacado progre, tampoco de algún peligroso comunista con cuernos y rabo, sino ni más ni menos que de Luis Aragonés:

"Me gustaría que la selección tuviera un nombre, una identidad. Igual que Brasil es la canarinha o Argentina la albiceleste, me gustaría que España fuera La Roja”, decía Luis en el verano de 2004 cuando llegó al banquillo de la selección. España llegaba de fracasar, otra vez, en la Eurocopa, y el nuevo técnico entendió que aquel equipo necesitaba un cambio más allá de lo futbolístico.

El primer medio de comunicación que empieza a usar este apelativo, que yo sepa, es Cuatro, coincidiendo con la Eurocopa de 2008. Cuatro preparó un gran despliegue para cubrir el evento, con aquellos estupendos anuncios de Casillas con sus alas, Torres en plan Transformers, las retransmisiones desde Colón...dando una clase magistral de cómo hacer televisión.
El nombre de la Roja para la selección les venía al pelo, pues el rojo es el color identificativo de la cadena, y así la gente relacionaría a la selección con Cuatro, atrayendo el máximo de audiencia, en una época en que Cuatro necesitaba incrementarla más que nunca.
Cierto es que el hecho de que Cuatro utilice el rojo no es casual, sino que responde a una identificación de la cadena con la ideología progresista y el propio PSOE, eso a nadie se le escapa. Es una cadena privada y tiene derecho a tener la línea editorial que le dé le gana.

¿ Y qué pasó? Pues que "La Roja" de 2008 ganó la Eurocopa (¡toma gafe!) y la idea de llamarla así hizo fortuna, al fin y al cabo la camiseta es roja, como la sangre, un color lleno de fuerza, y además nos gustan los apelativos, y es un nombre corto, resultando todo un éxito de márketing, éxito que inmediatamente copiaron multitud de medios y marcas. Y una vez ganado el Mundial esto ya no hay quien lo pare, todo el mundo se ha apuntado al carro. El dinero es quien tiene la última palabra, y más en estos tiempos en que los mercados son los amos y señores y las ideologías se han retirado a sus cuarteles de invierno. Y el dinero ha hablado, señores.

Para finalizar, os dejo con un vídeo de La Roja, pero otra distinta y más antigua, la de Chile:



4 comentarios:

Ender Wiggins dijo...

¡ay, lo que me he reído!
...
...
¿porque esto es un monólogo humorístico, no?

En fin. Qué se puede decir. Solo hay que leer el artículo para darse cuenta de que hay gente que podría coger un episodio de barrio sésamo y hablar de la dimisión de zapatero implícita en que espinete va en pelotas, utilizando algún razonamiento oscuro.

El hecho de que este ser no haya acertado no le quita mérito a su principal mérito; escribir sin cerebro.

trasgu dijo...

Yo también me he reído lo mío, desde hoy soy fan del tipo éste.

El hombre que fue Jueves dijo...

Lo que idea la gente por criticar a zetape...

Tangencialmente relacionado:

http://www.youtube.com/watch?v=wu-Bp-u_FF8&feature=player_embedded

trasgu dijo...

Me gusta más esta otra canción de Factodelafe dedicada a Iniesta, es buenísima:
http://www.youtube.com/watch?v=lFqTgtCBgXE&feature=topvideos