RSS Licencia
filtrar por alguno de los autores del fregao...
posts de Duczen posts de Ender posts de Jack posts de Jon posts de Pujimon posts de Ranio posts de Soy Grande posts de trasgu


miércoles, 7 de mayo de 2008

Esta paranoia es de Ender Wiggins

Relatos cortos pero impactantes (II)


E
nrique se dio la vuelta, aún incómodo, mientras Ana ya dormía profundamente. La luz de la luna se filtraba por los espacios de la persiana y formaba un cuadro abstracto de luz en la pared, mezclándose con el gotelé.

Hacía un año que estaban casados. Habían sido novios 3 años. La quería. Pero Enrique pensaba en si en ese año de casados, Ana había empezado a relajarse, a bajar esa coraza que protegía su vulnerable sentido del yo. La confianza mutua, el estar a gusto sin analizarlo todo, el sentirse aceptado tal cual uno es,... no eran temas que Ana llevase muy bien.

De repente, un ruido rompió la quietud de la habitación, elevándose de tono hasta que finalmente, cesó bruscamente. El estruendo, un sonoro pedo, había sido obra de Ana, que dormitaba sin enterarse de nada.

Mientras el fétido olor de la tremenda ventosidad llegaba a sus fosas nasales, Enrique esbozó una sonrisa y se durmió inmediatamente.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Enrique se dio la vuelta, aún incómodo, mientras Ana seguía sin volver. La luz de la farola se filtraba por el hueco de la cremallera y formaba un raro potaje en la pared de la tienda de campaña, mezclándose con el camping gas.

Hacía un año que estaban en el paro. Habían sido informáticos 3 años. Lo añoraba. Pero Enrique pensaba en si en ese año sin trabajo Ana había empezado a prostituirse, a bajarse las bragas que protegían el vulnerable sentido de la fidelidad. La confianza mutua, el estar con uno sin tocar a los otros, el sentirse no cornudo,... no eran temas que Ana llevase muy mal.

De repente, un ruido rompió la quietud del camping, elevándose de tono hasta que finalmente, cesó bruscamente. El estruendo, un sonoro pedo, había sido obra del cliente de Ana, que fuera se trabaja al dueño en ese momento.

Mientras imaginaba como el fétido olor de la tremenda ventosidad llegaba a las fosas nasales de Ana, Enrique esbozó una sonrisa y pensó "¡jódete!".

Abel Ruiz dijo...

Bueno, el relato original ofrece una situación bastante "real" (por suerte, duermo como un tronco). Bien escrito, me gusta. Felicitaciones al autor.
El relato "comentado"... Una metamorfosis literaria en toda regla que consigue ofrecer al lector el sentimiento opuesto al relato original. Me gusta. Felicitaciones también. Un saludo.