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las vecinitas |
esta semana Jon y yo hemos descubierto que una vecina nuestra es actriz porno. (bueno, en realidad, vive en nuestra zona, no en nuestro portal)
(bien, veo que he captado vuestro interés. al menos del de unos pocos. Esto es lo que se llama 'golpe de efecto' literario.)
El caso es que la mañana empezó como siempre:
-Jon: Tengosueñobuenosdiasssfhj...
-Ender:BuenosDíasTengosueñorghshsh...
-Gato: ¡Maaaaaow!
-Jon: ¡No quiero ir a trabajar!
-Ender: ¡Coño, ni yo!
-Gato:¡Marroow!¡maow!
[¡¡¡¡¡POTLOM!!!!!!]
-Ender: ¡Puto gato, vaya ostia me he pegado! ¡puta manía de ponerse en medio! ¡Quita, cojones!
[¡PATAF!]
-Gato: ¡¡¡¡MAOwWW!!!!
-Jon: Tengo sueñooooooo....
-Ender: Venga, vamos. Tengo sueño.
-Jon:Yo también. Gato bonitooo...
-Gato:¡Purrr!
-Jon:....¡a la cocina!
-Gato: ¡¡¡Fzzzzssstttt!!!!!
-Ender: ¡¡¡¡Fenster!!!!!!!!! *
-Gato: ¿Maow?
-Ender: ¡¡¡¡¡A la cocina!!!!!!!!!!
-Gato: maooooow.
-Ender: hala, a trabajar
-Jon: No quieroooo....
-Ender: Ni yo.
Dos minutos después, en la calle, tras varios "tengo sueño", y varios cientos de "No quiero trabajar" ya habíamos conseguido enfocar un tema de conversación (creo recordar sobre libros), y nos cruzamos , al entrar en una calle, con una mujer rubia, alta, con una camiseta tallada en la piel, unos vaqueros tallados en unas piernas más largas que un post de Duczen, y dos dios santo qué domingas tetas con las que se podría calibrar un compás (si requiriesen calibrado). Redondas, erectas, grandes... en resumen: Falsas. En conjunto: IM-PRE-SIONANTE.
(a mi me suena esta imagen... no sé...)El caso es que todo quedó en una bonita anécdota. Hasta ayer.
Volvía yo del trabajo, de echar horas extras no remuneradas, (como buen españolito que se precie) cuando, en la misma calle, un poco más arriba, observé que salían dos mujeres de un portal. La primera, era una chica normalita, tirando a rellenita, con un top rojo y vaqueros. Parecía estar muy pendiente de la otra chica. La otra chica era nuestra arritmia matutina. Levaba el pelo recogido en un moño, unos tacones que darían vértigo a un alpinista, iba más pintada que una puerta, y, finalmente, llevaba un kimono con escote en uve ([babeo, babeo]), de tela brillante, en dorado y con motivos curvilíneos. El kimono terminaba, más o menos, en el borde del culo.
Ahí mis hormonas ya estaban todas a una: "¡¡¡OEEE, OEEEEE, FIESTAAA!!!". Sé que suena triste, pero los hombres estamos construidos así. Sobreponiéndome a mi imaginación desbocada, puse la oreja cuando pasaban a mi lado, y esto es lo que pude oir:
"[...] nos dará tiempo a tomar un cafetito antes de volver a rodar, hasta que vuelva la luz [...]"
Cuando llegué a casa, la luz se había ido de toda la manzana hacía unos 20 minutos. Volvió a los 20 minutos (y volvió a irse, para después resurgir definitivamente). Jon ya estaba en casa y me maldijo repetidamente por mi suerte.
*(para los germano-hablantes: sí, mi gato se llama 'ventana'... y no fue una profecía a mala ostia, no. es el nombre de un personaje de la peli 'sospechosos habituales'... friki que es uno...)












