|
|
Hasta que la hipoteca
|
-¿Qué tal la boda?
-¡Genial! ¡tres tías me han dado su mail!
de la Colección 'bromitas que no has de hacer a tu pareja cuando vuelves de una boda a la que has ido solo'
(como siempre, la realidad ha superado a la ficción, y la bella esclava holandesa me ha preguntado nada más llegar '¿qué? ¿has ligado mucho?', con lo que mi coña inicial se ha convertido en algo muy soso. En fins.)
El Sábado estuve de boda.
Esto, que en principio habrá hecho que más de uno haya dicho '¡pobrecillo!', al final ha sido un evento muy agradable. Y no, no ha sido porque me hayan dado 3 mails (que sí me los han dado), y no, tampoco ha sido por las camareras del 'Carpe Diem', que su sola visión marea. No. Es... algo raro:
¿Habéis tenido la experiencia de ir a una boda a la que deseábais ir?
Ya sé que suena extraño. Pero pensadlo. Una boda en la que queráis ver a los contrayentes casarse. Que realmente penséis 'esto es una expresión de amor y lo demás son tonterías'
Antes de que me ponga demasiado
Y en eso ha consistido la experiencia. Una ceremonia libre y familiar, una ceremonia de participación. Un día precioso. Gente que hace tiempo no veías o que directamente sólo conocías de conversaciones con los novios. Una comida agradable salpicada de anédotas, frikismos, bromas...Un par de "que se besen". Un "que se besen con el camarero" (afortunadamente ignorado). Un postre de chocolate (Blgsfhssss....). Una sobrina de la novia pidiéndome algo que ya ni recordaba. Unas copas. Unos bailoteos. La sobrina, utilizando sus dotes de hipnotizadora, convenciendo al 'pincha' para que no hiciese el cafre. Unas camarerasfhsglshs. Una novia emocionada. Unos abrazos, y para casa.
Es curioso, pero en estas bodas he descubierto que salgo optimista; veo desde otro punto la vida, al menos la mía. Supongo que te hacen darte cuenta de cosas como que la vida son dos días y una persona al lado para disfrutarlos. Una o mil , que cada uno hace su elección.
P.D: Antes de la boda, tuve un café muy entretenido con 'Soy Grande' y 'Pujimon'. Gracias a ellos llegué elegantemente a la hora justa, y no tres cuartos de hora antes.












